Foto: Miguel Herrera

Joleika Mosquera se ha dado a conocer como Viover; junto a Daniel Vallejos (guitarra), Rubén Bellorín (bajo), Adrián Borges (guitarra), Tomás García (saxos) y José Luis Estrada (batería), quienes son Los Piraos, se adentran en la fusión del rock con reggae, funk, soul, y ska. Lanzaron su primer disco “Experiencias Anónimas” en 2.013, de la mano del Centro Nacional del Disco.

Por: María Isabel Cerón.-

La Lengua.- Viover canta y toca cuatro, es venezolana a todas luces. Dice que su segundo álbum fusionará rock con ritmos venezolanos y experimentales. Con la banda Los Piraos empezaron a aparecer en las pantallas de televisión con el tema “Respira”. Esta cantante maduró al veloz ritmo de Caracas. Hace algún tiempo la vi cantando en La Patana, donde cautivó al público con su versión de “¿Qué te pedí?” de La Lupe. Es, de los nuevos talentos, el más auténtico. Viover es más fuerte de lo que parece, quiere ser madre de dos. La veo realizada, es una poeta salvaje y honesta.

Del Metro saltó al circo, a las plazas y a los teatros de Caracas, a la sala Ríos Reyna del “Teresa Carreño”, al Bolívar Hall en Londres, a Brasil y más allá. “Toda la vida me gustó cantar y bailar, en la barriga de mi mamá escuchaba rock, porque mi papá era baterista, algunos de mis tíos son músicos también, pero sólo los hombres…” dice la joven nacida en 1.991.

“En la escuela empecé a participar en festivales de canto, yo estudié en el Instituto Casa Taller ‘Luisa Cáceres de Arismendi’ y luego estudié bachillerato en Barlovento”, allí participó en varias ediciones de la Voz Liceista y ganó en un par de oportunidades.

“Lo más importante era expresarme” dice “era la rocola del liceo, mis compañeros me pedían que les cantara tal canción, me iba a la esquina a cantar y la gente se salía de clases para escucharme. Desde siempre fui elocuente… Aunque siento un poco de pena y miedo antes de los conciertos”, confiesa.

Grabando el primer disco

La primera vez que grabó fue en 2.009, entonces Viover y Los Piraos ganaron el concurso Gran Explosión Cultural Bicentenaria y lograron plasmar tres temas que serían la semilla de lo que germinaría posteriormente, con apoyo del Cendis, en el disco “Experiencias anónimas”.

Rechaza las etiquetas: “No me gusta etiquetarlo”, tal vez influyó la producción general de Armando Flores, presidente del Cendis; pero “la producción musical fue de Alfredo Pino” aclara. Los temas “Reacciona” y “Perdida” son blues; “Mi vibra fluye” y “Atracción magnética” tienen reggae y ska; “Anónima” contiene fusión y rock.

Viover resalta: “En ‘El Portal’ hay rockabilly, me parece que es un disco variado” en cuanto a géneros, responde. También comenta que el video del sencillo “Conciencia espiritual” se hizo en la 9na. Convención de Circo en La Sabana y lo dirigió Ionee Waterhouse.

“La fusión es normal porque nosotros somos mestizos” sin embargo, “si me dicen para hacer un blues con reguetón no me gustaría, creo en los géneros que tienen historia, estamos buscando mandar el mensaje acertado. A mí me gusta el pajarillo; yo toco música venezolana porque es una música increíble y porque estoy orgullosa de ser venezolana”.

“Mi papá me dio el rock, mi mamá oía pop, cuando estaba chiquita me gustaba mucho escuchar a las grandes vocalistas como Whitney Houston, Christina Aguilera, Mariah Carey, Nina Hagen y Shakira, yo trataba de cantar como ellas y podía llegar a algunas notas”, comenta.

“También me gustan los boleros, danzones y sones, la música cubana, la Billo’s, a mi abuelo le gustaba mucho el jazz; mi abuela usaba pelucas, era bailarina, en su cuarto yo me disfrazaba de Celia Cruz… Algunos de mis tíos sienten mucho amor por la música; mientras yo hice modelaje y otras cosas, pero no estudié música formalmente, aunque algo he estudiado”.

Metro y circo

Viover cuenta que se acercó “a la escuela José Ángel Lamas y me pareció un aprendizaje excelente, por los alumnos y los profesores, pero también me pareció un proceso muy lento, por eso entré a estudiar circo. He metido papeles en Unearte para estudiar música varias veces” afirma.

Explica: “Tengo canciones para hacer dos discos más, busco momentos de inspiración, en especial trabajo con sentimientos límite; necesito saber cómo exteriorizar, tengo miedo que mis canciones se parezcan entre sí, trato de fortalecerme más en la composición”.

Cuenta que hace unos diez años “un día estaba en el bulevard (de Sabana Grande), había una pareja y yo les ofrecí una canción a cambio de plata, ellos me pagaron 60 bolívares…” Esto la llevó al Metro: “Empezamos a ver más gente que cantaba en el metro, y nos encontrábamos todos los días en Caño Amarillo” recuerda.

“Formamos la Cooperativa Cultural Urbana de Caracas, algunas personas de la dirección de Cultura del Metro se solidarizaron con la lucha y nos ayudaron a agruparnos y organizarnos. De ahí también salieron otros grupos como Poesía, Canela y Miel, y Hospital Psiquiátrico”, dice.

“Lo mejor de cantar en el Metro es el contacto con la gente, todavía canto en el Metro, a veces lo hago porque lo disfruto, trato de cantar temas venezolanos, creo que la gente necesita escuchar esa música”, pero reconoce que cantar allí era agotador: “al final del día no tenía voz”.

Verde azul violeta

“El nombre Viover salió de un grupo de recreadores en el que trabajé, cada uno tenía un sobrenombre y yo les decía todos los días que me pusieran uno, entonces inventamos con las palabras verde y violeta, por ser mis colores favoritos, lo que resultó en Viover”.

Dice que el tema musical en el que colabora, como musa y cantante, con el cantautor caraqueño, Bolívar Caribano, “Verde azul violeta” , que aparece en el disco “Enemigo Imaginario” del mencionado músico, se produjo hace unos dos años; al respecto Viover dice que fue “un regalo de mis amigos” luego de afrontar algunos problemas personales.

“A Bolívar lo conocí en ‘Festejo y Sacrificio’ un homenaje a Edmundo Aray, Luis Camilo Guevara y Luis Alberto Crespo, en Casa Amarilla y en el Teatro Principal, con Wahari, G4RC14, Dieter Negrín y Armando Flores, una familia”. Luego, Viover, Wahari y Bolívar hicieron el tema “Creer para crear”.

Londres: Voices of the revolution

El Festival Voices of the revolution juntó en 2016 en Londres a mujeres de la música, como Errollyn Wallen (directora musical) del Reino Unido; Lei Di Dai, cantante y “reina” del Dance Hall de Brasil; Awa, rapera de Zimbawe; Wiyaala, cantante de Ghana; Pamela Ospina, baterista colombiana; Herrietta Smith del Reino Unido; Kokoroko, un trío de metales (saxo, trombón y trompeta); Cary Rosa, cellista cubana; Sohini Alam, cantante de Bangladesh; Yandass Ndlovu, artista de Zimbabwe; Shama Rahman, quien toca el sitar y es de Bangladesh y Youssra El-Hawary, acordeonista y cantante egipcia.

A Viover la describieron como dechado de “juventud, sonidos urbanos, espontaneidad, energía positiva y letras irreverentes. Toca cuatro en sus canciones, compone música con instrumentos venezolanos tradicionales”. El 24 de agosto de 2016 el grupo de mujeres se presentó en Ronnie Scott’s Jazz Club, el 26 y 27 en el Shambala Festival; el 31 en POP Brixton; el 2 y 3 de septiembre estuvieron en el Festival No. 6; y el 4 de septiembre estuvieron en el Hull Freedom Festival.

“Éramos muy diferentes pero nos hicimos hermanas, a pesar del idioma logramos entendernos” dice. “Lei Di Day es tremenda cantante de dancehall… Nos quedamos en un apartamento del Bolívar Hall, gracias a la Embajada de Venezuela en Londres. Hasta grabé un tema con Sohini… También grabé ‘Misterio’ con Edwin Arellano, todavía está en producción, faltan algunos instrumentos aún”.

Suena Caracas

Uno de los espectáculos más importantes de la música en Venezuela también le abrió las puertas, y a pesar que la noche antes de su presentación en el Suena Caracas, Viover se mojó con lluvia, el show fue un éxito: “Mi mayor miedo era quedarme sin voz en esa tarima, hubiese sido frustrante, me monté porque quería divertirme, sabía que sería una experiencia grata”, aclara.

Pero todo salió bien gracias a personas clave como “Fire”, Daniel Vallejos: “A pesar de las peleas siempre ha estado allí”; también agradece a “el bajista Rubén Bellorín, que está en Brasil ahorita. Javier Villarroel, bajista, pero ahora está en Puerto Ordaz. Armando Flores tocó la batería un año, así como Joel Rojas”, luego se sumó el baterista Jose Luis Estrada.

Apunta que le gustaría grabar con Betzaida Machado, también “con Maigualida, aquella cantante que imitaba a Janis Joplin… y también con Los Tercios, que es uno de mis grupos favoritos. Hace poco hice algo con Jey da Polemic, y me encantaría cantar con Serenata Guayanesa” a quienes conoció en el backstage de un concierto, pero desea grabar una canción con estos referentes de la música venezolana; dice al respecto: “la primera vez que canté en la vida fue en el Club de Suboficiales de Las Mayas y fue ‘La pulga y el piojo’”.

En noviembre del 2016 se presentó en la gala Urbana de la Feria Internacional de la Música (Fimven) en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, se montó en una lira, no en vano estudió tres años de circo: “no me especialicé en una cosa, la música es lo mío, pero me gusta la energía del circo”.

Igualmente, cuenta que el 5 de febrero de este año fue la presentación más reciente de la obra “Éxodo, voces al compañero… Un homenaje circense a César Rengifo”, de la Fundación Circo Nacional de Venezuela, en la que Viover canta, y que ganó Mejor Obra Académica del Premio Municipal de Teatro.

Una feminista de gira por Brasil

Además de su melena de rulos verde, azul y violeta, Viover luce tres tatuajes muy vistosos: en las piernas, uno de una mujer en un velocípedo y otro de una mujer sobre una pelota, acto que realizaba en la obra circense “Los delirios de Pandora”; y un tercero, en el brazo, de una mujer indígena con dos bebés, diseño que encontró en el Jazz Blues Festival de Tepequém, donde se presentó de nuevo en febrero de este año.

En el gigante brasilero además dio conciertos en Trairí, en Vila Vagalume; en Curupira; en Mao Hostal; en el Espacio Nave y en Fua en Manaos en una actividad en apoyo a etnias indígenas; así como en Boa Vista en Arte Pub.

Fotos: Miguel Herrera
En Infrarrojo / Fotos: Miguel Herrera

También cuenta Viover que milita en la Brigada Feminista Latinomericana El Aguacate, círculo femenino en el que “intercambiamos historias, lo que no se transmite por ahí, nosotros lo hacemos de manera ritual para retroalimentarnos, hace poco hicimos un mural en plaza Capuccinos, yo tengo que ir a pintar una negrita”.

“Queremos ir a las cárceles y hacer actos de mujeres libres para mujeres libertarias, con danza, teatro, canto, pintura, y que todas puedan mostrar sus creaciones” dice.

“Cuando yo tenía 18 años nos metimos en la cárcel con los recreadores, pintábamos las caritas de los hijos de los presos”. Además, con la Brigada Feminista preparan unos monólogos que pronto serán presentados al público.

Afirma que sigue trabajando y tiene varios proyectos “en el horno”. Dice que próximamente lanzará un tema del género rap con DVN; además participa en la musicalización de un proyecto audiovisual de grafiteros y muralistas llamado Colectivo Meart Tuarte. Asimismo, dice que se encuentra en fase de grabación un disco de homenaje a Simón Díaz. Además dice que está “activa con Infrarrojo, un movimiento de músicos de Venezuela”.

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