Por: Ernesto J. Navarro

RT.- En el país sudamericano el aborto sigue siendo un delito que castiga con prisión de seis meses a dos años a la mujer que se lo practica, y de uno a tres años a quien lo ejecuta.

Luego de varios años de movilizaciones, este miércoles los colectivos feministas en Venezuela tendrán un derecho de palabra ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), para solicitar la despenalización y legalización del aborto.

A pesar de que en los últimos 18 años ha gobernado la revolución bolivariana, el aborto sigue siendo un delito que castiga con prisión de seis meses a dos años a la mujer que se lo practica, y de uno a tres años a quien lo ejecuta, aunque no es punible en casos de amenaza a la vida o la salud de la mujer.

Además, solo se reduce la condena si el aborto se realiza para “proteger el honor”, según estipula el artículo 346 del Código Penal. Algo que la legislación venezolana califica de ‘aborto Honoris Causa’.

No obstante, la Constitución de 1999, aprobada en referendo popular y considerada una carta magna avanzada, sigue obstaculizando derechos que ya han conquistado otros países de la región, como el matrimonio igualitario o el reconocimiento de género.

CARACAS | CONVOCATORIA | 20 DE JUNIO | 9AM | Esq Las Monjas Pza Bolívar Sede ANC | Nos movemos por el #AbortoLegal. Por la soberanía de nuestros cuerpos, por una ciudadanía plena para TODAS ACOMPÁÑANOS!! pic.twitter.com/xh9LRmxsml— La Araña Feminista (@RedAracnida) 17 de junio de 2018

Por otra parte, la reciente aprobación en primera instancia de una legislación sobre el aborto en Argentina supuso un empujón anímico para las venezolanas.

Tarea constituyente
El primer paso en este camino es la “modificación del artículo 76 de la Constitución, ya que impide legislar sobre el aborto”, explica Taroa Zúñiga, integrante de la Red Información Aborto Seguro (RIAS) y una de las tres mujeres que hablará ante la ANC.

El referido artículo indica que “el Estado garantizará asistencia y protección integral a la maternidad, en general a partir del momento de la concepción”. Una frase que ha frenado todas las iniciativas destinadas a legislar sobre la interrupción voluntaria del embarazo como un asunto se salud pública.

El texto constitucional garantiza el derecho a decidir cuántos hijos tener, pero ese mismo artículo protege la maternidad desde la concepción. Los grupos feministas de Venezuela consideran que la concepción es una idea completamente religiosa y no científica.

Luego de que se consiga esa modificación a la Constitución, agrega Zúñiga, “solicitaremos la inclusión en la nueva Constitución de un capítulo sobre derechos sexuales y reproductivos”.

Segundo intento
No es la primera vez que las mujeres venezolanas se movilizan a la ANC. El 28 de septiembre de 2017, a propósito del Día de lucha por el derecho al aborto en América Latina y el Caribe, varios colectivos feministas acudieron ante esa instancia para reclamar:

  • Despenalización del aborto.
  • Libre derecho a la sexualidad.
  • Legalización de las familias homoparentales.
  • Ampliación de los programas de educación sexual para el placer y reproductiva.
  • Entrega gratuita de anticonceptivos en los sistemas públicos de salud y educación.
  • Muertes por aborto

En los últimos 10 años, Venezuela presenta un ascenso sostenido de los índices de mortalidad materna, dice un informe entregado por varios colectivos de mujeres a la ANC el pasado 12 de septiembre, y al que RT tuvo acceso.

Cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) precisan que en todo el planeta, cerca de 830 mujeres mueren diariamente por causas prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto. El 99% de los casos corresponde a los países en desarrollo.

Para el año 2016, en Venezuela se registraron 756 muertes maternas, mientras que el año anterior fueron 456, lo que representó una variación del 65,79%, según cifras que fueron publicadas en el Boletín Epidemiológico del Ministerio para la Salud en mayo de 2017.

El informe entregado por los colectivos feministas a la ANC indica, además, que la mortalidad materna tiene múltiples causas, pero que en Venezuela está asociada, fundamentalmente, a demoras en los procesos de atención de calidad, ya sea antes y durante el embarazo, el parto y el puerperio.

Madurez política
“Después de 18 años de revolución, estamos en un momento de empoderamiento y madurez de los movimientos feministas”, dijo Taroa Zúñiga, y añadió que el derecho de palabra les fue concedido luego de haber realizado “suficiente presión sobre la Asamblea Nacional Constituyente”.

La integrante de RIAS precisa además que las condiciones de las mujeres, “en este momento de la revolución bolivariana”, no son las mismas que al comienzo.

“El bienestar social no es el mismo, lo que puede dar luces para que realmente se empiece a considerar el aborto como un tema de salud pública”, indica.

Despanalizar o legalizar
Para los colectivos feministas en Venezuela existe una gran diferencia entre despenalizar o legalizar el aborto.

¡Ahora es cuando! #HablemosDeAborto en la #ANC nos vemos a las 9am en la esquina La Francia, ¡a movernos por el #AbortoLegal! pic.twitter.com/7FLldbefAq— RIAS (@RedAbortoSeguro) 20 de junio de 2018

La diferencia, precisa Zúñiga, “es que la primera solo elimina las penas, las sanciones, y en el segundo caso, se vuelve público y hace que el Estado deba ofrecerlo como un servicio”.

Lo dijo la ONU
En el año 2016, un grupo de expertos de Naciones Unidas hizo un llamado mundial a derogar las leyes restrictivas relacionadas con el aborto, y también las medidas punitivas para el acceso a servicios seguros de salud reproductiva, ya que a pesar de ellas cada año se llevan a cabo cerca de 22 millones de abortos inseguros en el mundo.

Aunado a ello, un documento de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) enfatiza que “el acceso al aborto es un asunto de derechos humanos”, y considera parte de las obligaciones de los Estados “eliminar la discriminación en contra de las mujeres”.

Derecho histórico
Tras las presidenciales del 20 de mayo, el chavismo ha buscado profundizar los alcances de las políticas de inclusión, “pero no solo lo hace el gobierno, también los movimientos sociales”, dice Daniela Inojosa, integrante del Colectivo Tinta Violeta y de la Red de movimientos Araña Feminista y la segunda de las tres mujeres que tomará el derecho de palabra ante la ANC.

Daniela Inojosa, representante del colectivo Tinta Violeta de la Red La Araña Feminista, así como la Red de Información por un Aborto Seguro (Rias), el Frente Cultural de Izquierda y La Otra Escuela, presentaran hoy en ANC la propuesta para el #AbortoLegal. pic.twitter.com/IXBhfZNjLv— REMAPCA (@remapca_recicla) 20 de junio de 2018

Las mujeres organizadas en Venezuela procuran ahondar las conquistas sociales. “Quizá la más grande de ellas, es la reivindicación histórica de los movimientos feministas: el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos”, señala Inojosa.

No es poca cosa, puntualiza, ser consideradas ciudadanas plenas de derecho “y eso, en la actualidad no ocurre. Nuestros cuerpos siguen siendo tutelados por el Estado, y el Estado sigue estando integrado mayoritariamente por hombres a los que no les importan los derechos de las mujeres”.

Salud pública
Las feministas venezolanas, apunta Inojosa, aspiran a que la ANC debata el tema “como un asunto de salud pública y un asunto de derechos”.

Destacó que, a pesar de estar penalizados, “los abortos en Venezuela ocurren. Querer invisibilizarlos es otra cosa. Sabemos que nuestro derecho a decidir, siempre se enfrentará al patriarcado como sistema, y a sus mayores exponentes, la Iglesia y el Estado”.

Un crimen silencioso: Los países de América Latina donde es ilegal abortar
Para Daniela Inojosa las circunstacias actuales obligan a las mujeres a forzar la discusión sobre el tema: “el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos tenemos que arrebatárselo al Estado”.

Los colectivos feministas que hablarán ante la ANC piden al Estado, “que se define revolucionario y laico, que asuma su responsabilidad. Está demostrado que penalizar el aborto no lo ha impedido”, explica Daniela Inojosa.

Por último, considera que “no puede legislarse el aborto sobre la base de los intereses morales, o religiosos” y agrega que las feministas no le piden a nadie que aborte.”La mujer que decida no hacerlo, también está en su derecho. Pedimos sí, que para aquellas que lo decidan, se garantice el acceso a la salud pública y la contención”, concluye.

 

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