Panorama.- Antes era cotidiano, pero ahora es misión imposible para muchos. Curar una gripe, eliminar la migraña o simplemente desaparecer la irritación de los ojos puede “evaporar” uno, dos o más salarios integrales mínimos. En medio de una profunda crisis nacional en el sector salud, no solo los medicamentos especializados resultan inasequibles, sino que, además, aliviar un malestar eventual también acarrea un gasto millonario.

Karen Dote se enfrenta a la disyuntiva entre comprar un tratamiento médico o adquirir comida. No hay farmacia en Maracaibo y San Francisco que esta joven zuliana no haya visitado, en búsqueda de economía.

“Mi papá está recién operado del corazón y tiene gripe. Le recetaron Azitromicina (antibiótico), pero cuesta 2 millones 500 mil bolívares; no tengo para eso. Me llevaré unos antigripales que encontré en Bs. 300 mil, aunque sé que no tienen el mismo efecto”, narró, con evidente preocupación y descontento, mientras esperaba su turno para cancelar en una farmacia.

El mismo escenario lo vivió Carla Martínez, quien luego de probar diferentes antigripales que no la mejoraban, terminó llevándose el expectorante que solía tomar. “Compré un jarabe para la tos en Bs. 2 millones 200 mil, me salvó la tarjeta de crédito”, dijo.

Los fármacos para el malestar general, como el acetaminofén, ya pasaron los Bs. 200 mil, son los menos costosos, al igual que las vitaminas para adultos que rondan el mismo valor. Los analgésicos se hallan desde Bs. 300 mil y ascienden a Bs. 700 mil. Por su parte, unas gotas para la irritación ocular ya se ubican en Bs. 900 mil.

“Sufro de várices en el esófago y tengo que seguir un tratamiento muy estricto. El protector gástrico ya llegó a un millón de bolívares, los antigases están en Bs. 1 millón 200 mil y los digestivos los venden en Bs. 500 mil. De cada una, necesito tres cajas mensuales. Fácil, se me van 8 millones de bolívares. ¿Quién tiene para eso?”, es la inquietud que le roba el sueño a Yoleida Sánchez.

Como su presupuesto es estrecho, no le queda más opción que “racionar” lo poco que puede comprar. El Omeprazol se lo toma interdiario y los otros dos medicamentos los ingiere solo cuando siente pesadez o gases. La manzanilla y el toronjil se convirtieron en su plan B.

Quienes tienen niños también se sorprenden por los elevados costos, pues las vitaminas ya se valoran en 500 mil bolívares y el acetaminofén pediátrico escaló a Bs. 600 mil. Juan Pacheco aseguró que gasta Bs. 2 millones mensuales en la compra de ácido fólico para su bebé de seis meses.

Mientras que los pacientes hipertensos se lamentan porque, de un día para otro, sus medicinas pueden costar el doble. Luisa Pérez, indicó que adquirió el Losartán en 400 mil bolívares, hace unos días.

En su “peregrinación” de este sábado se consiguió con un abanico de precios que partía desde los Bs. 900 mil y rebasaba el millón 500 mil bolívares. Pero el Valsartán, de 30 cápsulas, pasó de costar 500 mil bolívares a Bs. 2 millones 100 mil y algunas farmacias ya lo venden en Bs. 3 millones 400 mil.

Un farmaceuta declaró a PANORAMA: “No hay producto que no aumente. Lo que se puede encontrar económico, como el Loperam (antidiarreico), es existencia vieja. Mucha gente pregunta los precios y se devuelve con las manos vacías”.

Los antidiabéticos más accesibles cuestan Bs. 700 mil, pero, en otras droguerías ofrecen la Metformina original (porque es la única que llega) en Bs. 4 millones 400 mil.

“En diciembre un frasco del anticonvulsivante de mi niño costaba menos de 400 mil bolívares. Ahora fui a preguntar y me pidieron casi 3 millones. Es desesperante no tener el dinero para preservar la salud de mi hijo”, manifestó Yusmary González.

Likes(0)Dislikes(0)